El wordmark recibe dos ajustes. Ninguno cambia su carácter; los dos lo preparan para funcionar pequeño, en relieve y en foil.
Espaciado distinto entre letras y entre palabras
Las mayúsculas necesitan aire entre sí para leerse con elegancia, así que el espaciado entre caracteres se mantiene abierto. Pero al abrirlo, los espacios entre palabras crecen con él y el nombre se rompe en cuatro palabras sueltas. Por eso el espacio entre palabras se lleva a cero: las letras respiran y el nombre se lee como un solo bloque.
Más grosor sin salir del Regular
El trazo se engrosa ligeramente dentro del mismo peso, sin pasar al siguiente de la familia. Esto tiene tres motivos:
- Legibilidad en tamaño pequeño. En una pegatina, una etiqueta o el pie de una bolsa, los trazos finos desaparecen.
- Resistencia en producción. En foil y en relieve seco, los remates finos se rellenan o se rompen. Un trazo algo más sólido llega entero al papel.
- Presencia y diferenciación. Deja de ser una tipografía de catálogo compuesta en mayúsculas y pasa a ser un dibujo propio de la marca.